¿Bajar las tarifas para captar más clientes?

Una de las cosas a las que nos enfrentaremos como traductores autónomos es la falta de trabajo en algunos momentos. Aún más cuando recién estamos comenzando a entrar en el «mercado de la traducción» cuando llevamos menos de un año con el título de traductor a cuestas. Puede que muchos suframos alguna vez de la Demencia del Traductor, sobre todo durante nuestros primeros años ejerciendo, cuando es más difícil encontrar clientes, pero no hay que rendirse, todo lo malo se supera.

La falta de trabajo, como decía, nos llevará o llevaría a cometer ciertos errores —o aberraciones— en nuestra carrera. Por ejemplo, comenzar a cobrar por hoja traducida en vez de cobrar por palabra o bajar las tarifas para obtener clientes más rápido. «Es una opción», podrán decir. Suena bastante tentador sobre todo cuando tenemos muchos «no» o «te llamamos» como respuesta o incluso no teniendo respuestas del todo de parte de algún potencial cliente. Pero ¿sirve? A mi modo de ver las cosas no ayuda mucho a la profesión. Si entre colegas empezamos a pisotearnos para captar más clientes por menos dinero, el único mal que se hace es hacia nosotros mismos, porque hacemos que nuestra profesión sea cada día más mal pagada de lo que incluso ya lo es, por ejemplo, como lo hacen algunas agencias de traducción abusadoras que utilizan —o mal utilizan, mejor dicho— las CAT Tools.

Sí, suena tentador y además puede traernos más de un dolor de cabeza. Y, en realidad, muchas veces bajar los precios o tarifas puede funcionar, pero puede que los clientes que nos lleguen no sean los mejores que queramos tener.

  • Habrá clientes que tratarán de bajar aún más la tarifa ya rebajada
  • Habrá clientes que les inventarán o dirán que están pasando por problemas financieros y que solo pueden pagar poco.
  • Habrá clientes que quieren más por menos dinero que lo que querría un buen cliente que paga bien.
  • Habrá clientes que no pagarán. (Sí, pasa y a menudo. Experiencia personal).
  • Habrá clientes que exigirán un trabajo profesional y bien hecho por poco dinero. (!!)
  • Finalmente se darán cuenta que son clientes que no querrán.


Sí, cuando están en apuros pueden hacerlo, nadie les dice que no, solo les aconsejo que no lo tomen como una actividad normal. El bajar las tarifas a final de cuentas les hará más mal que bien. A ustedes mismos, porque sus clientes no se interesarán por ustedes, sino por el trabajo resultante. Tomen esta práctica de bajar sus tarifas solo como un parche para casos extremos y no permanentemente. Es una opción terrible, pero no es viable a largo plazo. No dejen que los pisoteen, si necesitan de ustedes es por algo. Hagan valer su trabajo.

Recuerden: traducir es un arte que no todos pueden hacer y su trabajo es tan duro como el de cualquier persona. 

Superando los síntomas de la Demencia del Traductor (DT)

Les traigo la segunda parte de la información sobre la DT. Espero que les sirva.

Todos los créditos para Patenttranslator’s Blog por su entrada titulada “Coping with Symptoms of Translator’s Dementia (TD)”. Muchas gracias a Steve Vitek por permitirme traducir su entrada y colocarla acá.

A continuación, la entrada traducida:

Superando los síntomas de la Demencia del Traductor (DT)

En una entrada reciente de este blog, titulada “Demencia del Traductor (DT): Qué es y cómo reconocerla”, se describió brevemente este terrible trastorno, que es bastante común entre traductores autónomos.

Debido a que la DT es incurable, los traductores que sufren de este trastorno tienen que seguir viviendo, traduciendo y actuando como si estuvieran perfectamente cuerdos, porque de otra manera se convertirían aún en mayores parias de lo que ya son. Sin embargo, algunos de los síntomas de la DT pueden ser mitigados e incluso, con una buena planificación, los traductores que sufren las formas más progresivas de la DT deberían ser capaces de trabajar casi como la gente normal.

Se intentará en este artículo de resumir ciertas estrategias que pueden ser utilizadas para superar los síntomas de esta enfermedad contemporánea.

1. Superar el trastorno compulsivo de revisar el correo electrónico.

Debido a que esta obsesión es casi tan fácil de superar como la adicción a la cocaína, la clave aquí es hacer lo más fácil posible el realizar esta tarea frustrante y en gran parte inútil, porque los traductores estarán revisando su correo basura todo el tiempo, de cualquier manera. Aunque encender una computadora o un computador portátil lleva tiempo y es laborioso, revisar el correo electrónico cada dos minutos en una tablet, de preferencia un caro iPad o un casi igualmente caro iPod, iPhone o smartphone cada dos minutos no es tan poco común estos días, incluso entre el público general. Las personas que no son siquiera traductores lo hacen en restoranes, mientras se maquillan, mientras conducen o mientras le hablan a otras personas.

Si lo hacen de esta manera, nadie sospechará jamás que son traductores.

Si son un traductor estereotipo que suele ser reacio a abandonar la relativa seguridad de la «cueva del traductor», a menudo un polvoriento ático, un sótano húmedo o una pequeña habitación llena de diccionarios viejos e inútiles e impresoras descompuestas, pueden considerar, por ejemplo, el dejar el iPad en la cocina, el smartphone en el dormitorio y el iPod en el baño, etc.

De esta manera, pueden intercalar esta tarea particularmente inútil sin problemas en sus actividades diarias y eventualmente progresar hasta realizar tareas múltiples, por ejemplo, ser capaz de revisar el correo electrónico mientras se habla por teléfono, se toma un baño o se cepilla los dientes.

2. Superar el trastorno obsesivo-compulsivo en blogs

La solución aquí, aunque no es una cura, por supuesto, debido a que no hay cura para este tipo de comportamiento aberrante, puede ser nuevamente un poco contradictorio, pero de hecho es bastante lógico y perfectamente legal. Debido a que escribir en blogs es generalmente frustrante cuando la mayoría de las personas no se molesta en leer nuestro blog o responder a nuestros comentarios, podemos disminuir el miedo al dolor causado por esta enfermedad mediante la creación de varios blogs sobre temas aparentemente diferentes y con diferentes nombres o seudónimos.

Por supuesto, los traductores escribirán principal o básicamente solo sobre las depravadas prácticas en la industria de la traducción, tarifas bajas, agencias depredadoras y la maldad general  del mundo entero, porque eso es lo que piensan todos los días. Pero un traductor-blogger que crea diferentes personajes (marionetas de calcetas) para si mismo en varios blogs puede explorar estos temas desde diferentes ángulos y así tener una mejor oportunidad de conectarse con otros traductores igualmente frustrados y amargados en diferentes continentes, lo que es inmensamente gratificante.

Si tienen varios blogs y dejan comentarios en blogs de otros traductores bajo nombres diferentes, la posibilidad de que alguien en algún momento haga clic en “me gusta” de Facebook o esté de acuerdo con ustedes en algo son mayores, lo que tiende a mitigar la gravedad de los síntomas.

Otra ventaja de tener varios blogs y personajes es que pueden eliminar uno o más de estos cuando finalmente se aburran de uno en particular o cuando escriben algo tan estúpido en su blog que no quieran continuar escribiendo realmente o incluso seguir viviendo en algunos casos.

Es mejor eliminar su blog y moverlo a la papelera de reciclaje que atentar contra su vida.

3. Superando el trastorno de pánico y agorafobia del traductor

Es difícil perderle el miedo a los otros. Jean-Paul Sartre lo dijo mejor: “L’enfer c’est les autres” (el infierno son los demás). El remedio para la ansiedad y torpeza profunda de los traductores, que de verdad es solo el miedo a ser criticados por otras personas que puedan decirles que son nerds tontos o peor, es muy sencillo:

 Consigan un perro.

Si ya tienen un perro, no dejen su cueva de traductor sin el. Cuando lleven a su perro a dondequiera que vayan, la gente no los estará mirando mucho y criticando lo que ven. Incluso cuando hablen con ustedes mirarán más al perro y hablarán sobre él, especialmente si su perro es lindo e inteligente, como la mayoría de los perros. Ha habido casos de traductores que han sufrido de un trastorno de agorafobia en su estado más avanzado durante años, incluso décadas, y de alguna manera encuentran el coraje para caminar por la calle otra vez acompañados por un amigo canino que nunca, jamás los criticará.

La verdad es que no pueden llevar a su protector canino con ustedes a todas partes, pero aún así la gente que tiene perros bien entrenados están ganando cada vez más acceso a más y más lugares públicos. Pueden, por ejemplo, atar a su perro a un arbol o a un parquímetro frente a un restorán y ordenar una cerveza, mientras su perro les da apoyo moral y espera pacientemente, incluso si no han tenido el coraje para ordenar una cerveza en público durante años, desde que se convirtieron en un traductor solitario.

 4. Superando el síntoma “tengo que bajar mis tarifas”

En lugar de bajar sus tarifas, ofrezcan una traducción «improvisada» «pro bono» rápida, pero sin garantizar la precisión. La mayoría de los clientes van a aceptar su oferta sin dudarlo un instante. Dado que a menudo piden un descuento por «sólo una traducción aproximada» de todos modos, una traducción gratis será el siguiente paso lógico.

Pueden pasar el complicado texto en la lengua extranjera a través de Google Translate, Microsoft Translator o algo así y envíensela al cliente como esté. Dado que se les advirtió que esto sería sólo una traducción rápida y sucia, ¿cómo se van a quejar? No obstante, si se quejan, pregúntenles si quieren recuperar su dinero.

5. Superando el síndrome “Necesito encontrar un trabajo estable”

¡Oh, qué diablos, háganlo! Vayan y encuentren un trabajo aburrido, completo con un sueldo bajo, un largo viaje a la oficina, un jefe estúpido, muchas horas extras, compañeros de trabajo que los apuñalen por la espalda.

Si realmente son material para ser traductores autónomos, los despedirán por subordinación a las pocas semanas, lo que significa que estarán de nuevo en la seguridad de su húmeda cueva de traductor, revisando compulsivamente los correos basura cada dos minutos y dejando comentarios enojados e incoherentes en varios blogs y en ​​varios idiomas bajo los seudónimos de sus diversos títeres en un santiamén.

Pero no importa lo graves que puedan a veces parecer los síntomas de su DT, todavía serán mucho mejores que los empleados que tienen que trabajar para ese idiota que los despidió.

Espero que hayan aprendido con este interesante tema y se hayan informado. Nuevamente gracias a Steve Vitek por su amabilidad. Visiten su blog en esta dirección.

Traducido por mí, Teddy Fres C.

Demencia del Traductor (DT): Qué es y cómo reconocerla

Hace un tiempo me tope con este tema, que es bastante interesante, sobre lo que nos ocurre a los traductores autónomos o freelance. Espero que lo lean y compartan, porque es una información muy útil que todos los traductores deberíamos tener en cuenta.

Todos los créditos para Patenttranslator’s Blog por su entrada titulada “Translator’s Dementia (TD) – What It Is and How To Recognize the Signs”. Muchas gracias a Steve Vitek por permitirme traducir su entrada y colocarla acá.

A continuación, la entrada traducida:

La Demencia del Traductor (DT, dementia translatoris) es un desorden neurodegenerativo relativamente nuevo. Se cree que es causado por el entorno en el que los traductores autónomos están forzados a vivir y por las condiciones bajo las que tienen realizar diferentes tareas solicitadas en su solitario trabajo.

Un traductor autónomo trabaja en un “oficina en el hogar”, que comúnmente se ubica en un ático caliente y polvoriento, en un garaje transformado en oficina o en un sótano frío y húmedo, porque no puede permitirse una habitación soleada con vista al océano azul en una bella casa, lo que no ayuda a mejorar las cosas. Es verdad, algunos traductores tienen una o varias habitaciones adicionales en su apartamento o casa, pero esas están generalmente ocupadas por miembros de la familia que obviamente necesitan un entorno más saludable que un simple traductor. Sin embargo, en parte como resultado de su trabajo estresante, muchos si no la mayoría de los traductores no tienen familia, lo que de nuevo no ayuda a mejorar las cosas.

Hay en verdad solo dos tipos de trabajo que los traductores pueden esperar y necesitan acostumbrarse a su línea de trabajo: 1, trabajo rápido o 2, no hay trabajo. Para el trabajo rápido, algunos clientes están dispuestos a pagar una tarifa urgente que es cerca de un par de centavos más que la tarifa normal, pero no demasiado. Pero, en cambio, se espera que los traductores produzcan cerca de 10 mil palabras por día si es que se atreven a ser tan codiciosos e irrespetuosos como para pedir un cargo extra de 1 centavo por palabra. Durante los periodos cuando no hay trabajo, que puede durar por semanas o meses, los traductores no tendrán ingresos en absoluto, razón por la cual sienten que la próxima vez que tengan que aceptar nuevamente traducciones urgentes que exigen una producción de casi 10 mil palabras por día a su tarifa muy, muy baja.

¿Eres un traductor que sufre de DT? ¿Conoces siquiera qué signos debes buscar en traductores que sufren de esta enfermedad moderna que a menudo no se diagnostica?

Algunos de los signos y síntomas de la DT se enlistan a continuación:

1. Trastorno compulsivo de revisar el correo electrónico.

Esta obsesión se agrava con frecuencia durante los “periodos de hambruna” cuando los traductores no tienen trabajo. El traductor a menudo desarrolla una obsesión por revisar el correo electrónico cada pocos minutos, aunque todo lo que necesita hacer es revisarlo cada pocas horas a lo sumo.

Sin embargo, los traductores que sufren de DT  consideran que es muy importante eliminar diligentemente cada correo spam que tienen en su correo electrónico cada vez que llega un nuevo correo basura a su bandeja de entrada, lo que pasa cada dos minutos aproximadamente, ya que podría ser un trabajo. Algunos traductores siguen revisando sus correos sin ningún motivo, incluso cuando están trabajando en un plazo muy ajustado. Esto significa que su DT ya está en su forma más avanzada.

2. Trastorno obsesivo-compulsivo en blogs

Durante las primeras etapas de este trastorno, que es otro de los síntomas de la DT, los traductores por lo general sólo dejan mensajes furiosos e incoherentes en los blogs de otros traductores, a menudo en varios idiomas. Diferencias triviales de opinión, por ejemplo, sobre el uso adecuado de un gerundio en lugar de un infinitivo o la diferencia entre «el cual» y «que», puede enloquecer literalmente a los traductores literalmente.

Durante la última etapa de la DT, el traductor lo general lanza su propio blog «en llamas», por lo que podría exponer las prácticas corruptas y depravadas que prevalecen en la industria de la traducción. Una vez que una persona que sufre DT tiene su propio blog, siente la necesidad de revisar compulsivamente las visitas que ha tenido el blog cada pocos minutos. Si no hay trabajo disponible y nadie parece estar interesado en el blog del traductor que sufre de DT, el traductor sucumbe inevitablemente a largos períodos de depresión, que pueden ser curados solamente por la próxima avalancha de traducciones urgentes con plazos extremadamente brutales.

3. Trastorno de pánico y agorafobia

Agora fobia significa en griego antiguo «miedo a los espacios abiertos». En particular, cuando los traductores no tienen trabajo y nadie está leyendo su estúpido blog, se resisten a abandonar su oficina en el sótano húmedo o  en el ático caliente y polvoriento, en la que todavía son capaces de experimentar una medida de seguridad en lo que también se conoce en la bibliografía profesional como «capullo protector del traductor«.

Aunque la mayoría de los traductores cuentan actualmente con un teléfono celular y fácilmente pueden transferir su línea de la oficina a su teléfono celular y mantener la obligatoria comprobación de los correos basura en el mismo teléfono mientras, por ejemplo, salir a ver los productos de la feria o ir a las librerías. Se niegan a hacerlo. La verdad es que sienten que tienen un cartel púrpura en la frente, que dice: «Soy un perdedor» y como todo el mundo sería capaz de leer ese signo púrpura, procuran evitar los espacios abiertos donde otras personas podrían estar presentes y prefieren permanecer en la oscuridad de su «cueva segura».

4. El síntoma “Tengo que bajar mis tarifas”

Los traductores que sufren de DT crónica a menudo llegan a la conclusión expresada en el título de este punto una vez que se dan cuenta de que son realmente perdedores totales que no son dignos de incluso los pocos centavos que las personas solían estar dispuestos a pagar por sus traducciones. Ya que también tienen que competir con las traducciones automáticas gratuitas, el umbral para la reducción del costo es bastante bajo en el caso de los traductores autónomos. No hace falta decir que esto tampoco ayuda a mejorar mucho las cosas.

Los traductores que están obsesionados con la idea de que tienen que reducir sus tarifas en algún momento piden consejo en los blogs de otros traductores, pero creen que esos otros traductores están conspirando activamente contra ellos si se les aconseja que sean firmes y exijan una tarifa que realidad les permita sobrevivir económicamente.

5. El síndrome “Necesito encontrar un trabajo estable”

Durante la última etapa de la DT, algunos traductores, por lo general los más jóvenes, crean nuevos resumé y empiezan a buscar otro trabajo. Para la mayoría de los traductores, esto es imposible porque, seamos sinceros, la mayoría de los traductores son capaces de hacer una sola cosa: traducir y algunos de ellos no muy bien. Pero hay algunos de ellos que tienen otras habilidades comerciales y si pueden, de hecho, encontrar otro trabajo con esta economía, cualquier trabajo, puede que en algún momento levanten el ánimo, salgan de su demencia y se den cuenta de que hay un gran mundo afuera y que pueden intentar hacer otras cosas.

Pero la mayoría de ellos no tienen otras habilidades apreciables que sean comercializables, por lo que no tienen más remedio que seguir haciendo lo que han estado haciendo durante la última década o dos, tres o más.

Desafortunadamente, no hay realmente ninguna ayuda para estas personas, aunque algunos de los síntomas pueden ser aliviados con las técnicas descritas en este post. También existen medicamentos que se pueden tomar para controlar la DT, pero esto sólo significa que la enfermedad se suprimirá temporalmente y que sólo está esperando a levantar su fea cabeza una vez más cuando los efectos de los medicamentos anti-DT hayan desaparecido.

Espero que hayan aprendido con este interesante tema y se hayan informado. Nuevamente gracias a Steve Vitek por su amabilidad.Visiten su blog en esta dirección.

Traducido por mí, Teddy Fres C.

¿Un traductor universal en camino?

En mis recorridos como traductor voluntario he podido traducir de diversos y entretenidos temas. He recorrido desde ecología hasta la ingeniería, desde historias personales hasta cuentos fantásticos. Fue en esos recorridos que unos meses atrás me topé con una charla en TED, que tuve el placer de traducir, titulada «A Universal Translator for Surgeons» dictada por el Dr. Steven Schwaitzberg.

 

En esta charla el Dr. Schwaitzberg comenta como llegó a concebir la idea de crear un traductor universal para poder enseñar su especialidad, la cirugía laparoscópica, a larga distancia a través de Internet utilizando las videoconferencias. A continuación les dejo un párrafo muy interesante del Dr. Schwaitzberg: 

«Veamos como es esto a nivel local. Yo trabajo en el Cambridge Hospital. Es el centro de enseñanza principal de la Escuela de Medicina de Harvard Tenemos más de 100 traductores que cubren 63 idiomas y gastamos millones de dólares solo en nuestro pequeño hospital. Es un gran esfuerzo de muchas personas. Si piensan en el problema a nivel mundial, de tratar de hablarle a los pacientes; no se trata solo de enseñar a los cirujanos sino también de hablarle a los pacientes — no hay suficientes traductores en el mundo. Tenemos que emplear la tecnología para que nos ayude en esta búsqueda. En nuestro hospital vemos de todo; desde profesores de Harvard hasta gente que llegó la semana pasada. Y no tienen idea de lo difícil que es hablarle a alguien o tratar a una persona con quien no puedes comunicarte. Y no siempre hay un traductor disponible.» (la negrita es mía) 

Estoy de acuerdo con el Dr. Schwaitzberg, hay demasiados idiomas y nunca hay suficientes traductores para ellos. En algunos más que otros, quizás, pero nunca hay suficientes. El punto en el que me quiero detener es para colocarme en la realidad chilena (no sabría decir otros países) en la que los traductores no son bien considerados, es decir, la gente que contrata traductores no tiene la conciencia para el trabajo que realizamos y siempre trata de pedir menos por más trabajo. Aún así, la sociedad siempre necesitará de nosotros, aunque muchos digan ser expertos y avanzados en alguna L2.

Pero volviendo al tema interesantísimo del traductor universal. ¿Es una amenaza para los traductores? A corto plazo pareciera no serlo. Tiene demasiadas falencias en cuanto a gramática, sintaxis y coherencia. No se puede confiar, por lo menos hasta ahora, en las traducciones realizadas por una máquina, simplemente por el hecho de que las máquinas no pueden determinar correctamente la función exacta que una palabra debe tener en un contexto determinado. Por ejemplo, en el video se puede ver la siguiente situación:

En inglés tenemos: «Fundamentals of laparoscopic surgery»
Mientras que en español el resultado del traductor universal es: «Fundamentos de cirurgia de laparoscopic»

O este otro ejemplo:
En inglés tenemos: «Students can display captions»
Mientras que en español el resultado del traductor universal es: «Los estudiantes pueden mostrar encabezamientos»

A cualquier traductor eso le dará dolor de cabeza o un ataque de rabia. Y eso que son solo oraciones prácticamente básicas. ¿Cómo sería un párrafo complejo? No quiero ni pensarlo.

Encuentro que lo que está haciendo el Dr. Schwaitzberg no deja de ser interesante, pero va a costar mucho que una máquina pueda traducir como lo hace un traductor profesional. Creo que lo que se ha mostrado es solo una fase beta de un trabajo que tardará muchísimos años en quedar completo, sobre todo por lo ambicioso que es el proyecto. Cada idioma y cada cultura es diferente y apuntar a eso con un traductor universal es en extremo difícil. Yo, personalmente, no creo que sea una amenaza directa para los traductores, pero tampoco creo que los vaya a beneficiar.

Ustedes colegas ¿qué piensan de esto? ¿Es una buena idea? ¿Será una amenaza para los traductores en el futuro o solo reafirmará que el mundo siempre necesitará de traductores humanos?

 

 

 

Pecados en la traducción (Parte 1)

Como en cualquier trabajo, en el ejercicio de la traducción aparecen ciertas situaciones incómodas que a veces nos avergüenzan o que a veces no logramos percatarnos de ellas, son aquellas situaciones que muchos llamamos pecados, porque no se debería caer en ellas, pero aún así lo hacemos Es por ello que en esta ocasión hablaré de los pecados que me ha tocado presenciar que involucran a la traducción (y a veces a la interpretación).

 

El problema de los «intrusos» (o aquellos que traducen porque solo conocen el idioma): Como estudiante, muchas veces escuché a personas que echaban fuego por los ojos cuando comentaban que habían perdido una traducción porque el cliente había preferido a su amigo «que vivió en tal país por tantos años» en vez de una traducción profesional, porque el primero no cobraba mucho. Con el tiempo he podido darme cuenta de que ese ejemplo es verdad. A pesar de que la universidad nos da las capacidades necesarias para poder abordar las traducciones, estudiamos durante años los procesos, teorías y prácticas de traducción hay gente que «ha vivido un par de meses u años en otro país» y  se toma la autoridad de decir que es traductor o que puede hacer traducciones. Lo malo es que por mucha rabia que dé esto, no hay mucho que hacer más que instruir a los clientes sobre nuestro trabajo y cuáles serán las diferencias si contrata a uno u a otro.

La (falsa) perfección: Esto es algo que alguna vez —o más de alguna vez— nos ocurrirá, porque la mayoría de los traductores somos perfeccionistas y creemos que nuestras traducciones carecen de errores. Además que muchas veces nos sentimos incómodos y avergonzados cuando algún colega nos señala algún error nuestro. Hay que entender que nosotros cometemos errores, aún cuando no lo queramos y que no hay nada de malo en ello. No somos máquinas. Hay que dejar el orgullo de lado y aceptar las críticas, vengan de donde vengan, porque esas mismas críticas nos harán crecer profesionalmente. También hay que recordar que un traductor nunca deja —ni debería— dejar de aprender. Cuando cometemos o nos señalan algún error hay que aceptarlo de buena gana y corregirlo con humildad. Nuevamente, no somos a prueba de fallos (aunque sí somos bastante cautelosos).

Tiempo de entrega imposible (y no cobrar más por ello): Muchos de nosotros tratamos de acortar los tiempos de entrega de alguna traducción solo para poder ganarnos la simpatía del cliente para que así en alguna otra oportunidad nos envíe más trabajo. ERROR (sí con mayúsculas y si podía le hacía fanfarria). Cada cotización tiene que ser evaluada a conciencia según las propias capacidades del traductor, para que no terminemos agotándonos más de la cuenta o terminar agobiados porque el «deadline» está encima y no hemos avanzado mucho. Si el cliente necesita algo urgente, recuerden que para eso debemos cobrar un poco más. Tenemos que hacer valer nuestro trabajo.

Estos son algunos pecados que se cometen en nuestra área. Si bien hay muchos más, no la quise extender demasiado para aburrir y no caer en ese feo «too long; didn’t read». Espero que les haya gustado la entrada y les animo a comentar cuales son los pecados que ustedes han cometido como traductores o cuáles consideran ustedes que son pecados en la traducción. Que estén bien, hasta la próxima entrada.

Intraducibilidad

Al ejercer esta profesión nos vamos a encontrar con muchas cosas que van a hacer que dejemos la cabeza en intentar traducirlas al idioma que tengamos que traducirlas. Pero hay un caso en el que todo intento de traducción va a ser inútil, en donde nos encontraremos con uno de esos problemas casi fundamentales que alguna vez enfrentaremos como traductores al momento de realizar nuestro trabajo: la intraduciblidad.

Como dije, nos vamos a enfrentar a la intraducibilidad de un texto, es decir, que no hay una forma correcta (o bien, una manera adecuada, si se es más cauto) de transmitir el mensaje que se quiere dar en la lengua fuente a la lengua meta. ¿En realidad hay textos que no se pueden traducir? Sí y no. Personalmente creo que cualquier texto es traducible si está bien adaptado a la audiencia que se espera llegar, es decir, adaptando el mensaje del texto original a uno que sea adecuado para la lengua meta. Para ello se pueden encontrar diversas formas para abordarlas, tenemos, por ejemplo, las adaptaciones, en las que cambiamos las connotaciones culturales de la lengua fuente por alguna que pueda servir en la lengua meta; también tenemos los préstamos, en los cuales dejamos las palabras o frases tal como están y después procedemos a explicarlas por medio de alguna nota o parafraseando lo que quiso decir el autor; los calcos; o realizar una nota del traductor. Pero esto pensando en que estamos trabajando en un texto formal.

¿Qué pasa cuando nos enfrentamos a otra forma de traducir, como por ejemplo, la subtitulación? En la subtitulación no tenemos tiempo de explicar lo que el hablante está diciendo, solo debemos traducir lo que dice y, obviamente, como traductores darle el sentido correcto. O al traducir una imagen, no podemos llenarla de notas para explicarle a nuestra audiencia qué significa cada cosa o qué quiso decir el autor. ¿Qué hacemos? Por mi parte, trato de hacer lo máximo posible, pero hay veces que por mucho que lo intente, todo es en vano. Muchas veces en las traducciones técnico científicas nos las podremos apañar gracias a las formas de abordar la traducción que nombré anteriormente, pero quiero ahondar en la traducción de imagenes y en la subtitulación. Y quiero dar de ejemplo una imagen con la que me topé hace un tiempo y que hoy he vuelto a ver.

cashbacon

¿Qué tenemos aquí? Todos lo entendemos, ¿no?. Es gracioso. ¿Pero como traductores qué tenemos? Un dilema. ¿Cómo lo traducirían para dejarla tal cual en español o localizarla a algún país en especial? Vaya lío. ¿Será más fácil explicarlo? yo creo que sí, pero aún así tenemos un problema como traductores. ¿Que hacemos si un cliente nos pide que traduzcamos esto con exactitud? Sí, es traducible, pero a costo de que en la lengua meta no se entienda nada. De esa manera, a mi juicio, no se puede traducir. Yo me quedo con que es un texto intraducible. ¿Qué creen?

El otro ejemplo que quería dar llegó cuando estudiaba. Ya he contado anteriormente que solía traducir para fansubs antes de estudiar traducción, por lo que tenía experiencia con las subtitulaciones. Creí entender siempre todo lo que me enseñaban sobre traducir, hasta que el profesor nos colocó este video:

The Italian man who went to Malta.

Recuerdo haber reído mucho cuando lo ví en clases. Es hilarante. Pero concentrémonos en nuestro trabajo. ¿Cómo abordamos la subtitulación de este video? Nuevamente, ¿es traducible? Sí, pero otra vez, ¿a qué costo? Quizás lo más apropiado para que este video sea “pasado” a otro idioma es que se utilice el doblaje, pero aún así habría que traducirlo o bien crear algo distinto-aunque-muy-similar para que sea traspasado a la lengua meta. Nos sumimos nuevamente en otro de esos casos que nos darán dolor de cabeza. Si por mi dependiera no lo traduciría, más que nada porque en la lengua meta no tendría ningún sentido y no valdría la pena hacerlo.

Habrá muchos otros ejemplos con los que nos topemos a diario, pero quería compartir estos dos con ustedes. La intraducibilidad de algún texto más de alguna vez nos va a dolor de cabezas, mucho peores si no podemos explicar lo que el autor quiere decir, como en el caso de las imágenes o en el de los subtítulos, pero es posible elegir uno de los dos caminos que como traductores podemos tomar: traducir a pesar del costo que pueda tener en la lengua meta o dejarlo tal como está y saber decir que no se puede traducir o bien no podemos traducirlo como se nos pide. (Hay que saber cuando declinar una traducción, pero a eso iré después, tal vez otro día).

En estos y en muchos otros casos, todo dependerá del criterio del traductor, pues tratar de transformar las diferencias culturales y lingüísticas de la lengua fuente hacia la lengua meta es difícil. La elección correcta de palabras, frases u oraciones puede hacer la diferencia, todo está finalmente en las capacidades de decisión del traductor. Saber como abordarla o saber decir “no”. Recuerden que no queremos ser llamados “traidores”.

Por último, tomando el mismo ejemplo del video quería solo acotar que traducir comedia o chistes a veces es tanto o más difícil que traducir sobre ciencia o tecnología.

Saludos, espero que les haya gustado leer esta entrada como a mi me ha gustado hacerla.

Estudiar traducción

traduccion«¿Estudiar traducción?«, recuerdo que esa fue mi pregunta mental hace varios años antes de entrar a la universidad, en esa época cuando tuve que elegir que ser como profesional. No puedo negar que dudé en elegir traducción como carrera. Lo dudé porque no me sentía seguro si era lo que quería, quizás muchos de ustedes se sintieron así también. Dudé, porque en este país se mide el éxito en forma de dinero. Todo es dinero, «mientras más dinero ganes, mejor serás» dicen muchos, casi diciéndote que si no tienes un trabajo común y estable probablemente eres «poco exitoso«, por no decir otra cosa. Me cuestioné mucho como estudiante muchas veces. Por el año 2007 quise dejar la carrera, pasé por un momento de desencanto con ella, no lo niego. Solo quería dejarlo. Pero mi familia y amigos, entorno social completo, me dieron el apoyo para seguir. Y aquí estoy. Un traductor hecho y derecho. Y ahora escribiendo en un blog tratando de ayudar a los que lo necesiten.
Muchos de ustedes a lo mejor se sienten abrumados por la gran presencia de buenos traductores, yo mismo me sentí así, incluso cuando mis profesores decían «¿Para qué estudian traducción si terminarán como profesores? Cambiense a pedagogía mejor». Pero no, hay que luchar por lo que uno quiere y siente que es bueno. Después tuve la fortuna de tener dos traductoras como profesoras muy buenas, a quienes admiré y respeté siempre -y aún lo hago- que me formaron finalmente como el profesional que soy ahora. Mis respetos para ellas. Y sigo luchando hasta el día de hoy por querer sobresalir como tal, en esta carrera hay que querer ser el mejor siempre. Y creer que uno es el mejor traductor, aunque a veces nos equivoquemos.

Volviendo al tema, ¿es bueno estudiar traducción? Sí, es una carrera hermosa, uno aprende algo nuevo todos los días, pero es difícil empezar en ella. Hay algunos que tienen mayor suerte y logran encajar en alguna empresa o incluso hacer clases -que daría yo por poder lograr aquello-, pero la gran parte queda casi «colgando» una vez que recibe su título.

Es hermosa, pero complicada. No niego que disfruto siendo traductor, a pesar de que «todo sea para ayer«. ¿Cómo, entonces, ser un buen traductor? Empezando de abajo. Muchas veces desesperamos porque no tenemos un trabajo estable o pasamos rabias porque los entrevistadores a uno lo quedan mirando con cara de «¿en serio no ha tenido trabajo estable?» cuando uno en las entrevistas dice que es freelance o autónomo. Yo estudíe esto y quiero trabajar como tal, no quiero hacer otra cosa, porque amo lo que hago. Pero no hay que desesperar, hay muchas formas de progresar en la traducción. Los trabajos voluntarios, como traductores obviamente, son una buena forma para ganar experiencia. Esa importante experiencia que te piden para alcanzar un trabajo «formal», aunque lo de nosotros no sea tan formal que digamos. Además uno ayuda a los demás, un trabajo desinteresado de vez en cuando no viene mal, a pesar de que mucha gente diga «no trabajo si no me pagan» o «no hagas tu trabajo gratis«. El punto es que hay que saber dónde hacer ese trabajo gratis. A final de cuentas uno se siente bien con uno mismo por hacer esa clase de cosas.

Estudiar traducción y ser traductor puede no ser fácil para todos, pero hay que perseverar para encontrar que a final de cuentas y contra todo pronóstico es más que una carrera, es un arte. El arte de traducir.

Si han decidido ser traductores, bienvenidos a bordo. Si ya lo son, saludos colegas. Y les dejo unas preguntas ¿Por qué estudiar traducción? ¿Por qué decidieron ser traductores? Yo decidí estudiar traducción y ser traductor porque mi amor por la escritura, los idiomas y por aprender siempre algo nuevo (aunque sea un poquito) fue más fuerte que cualquier cosa.

Bienvenidos

Sean bienvenidos todos. Este es  uno de mis nuevos proyectos en donde quiero compartir mis vivencias como traductor. Para comenzar les contaré sobre mí.

Toda la vida me gustaron los idiomas, sobre todo el inglés. Además, cuando pequeño tuve «profesores de inglés» que me ayudaron bastante: los videojuegos. Es debido a ellos que hoy soy un profesional más de esta área. Siempre sobresalí en la escuela en las asignaturas de inglés, llegué incluso a hacer las pruebas de mis compañeros. Durante ese período de la escuela y la universidad aprendí a subtitular, fui parte de varios fansubs, pero terminé retirándome de ellos por razones distintas a la traducción. Fue un periodo que disfruté muchísimo y donde aprendí bastante.

En octubre del año pasado terminé mis estudios de traducción inglés – español en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile. Fue muy distinto a lo que yo imaginaba y ahora como profesional de la traducción lo es mucho más. Si bien la universidad y los estudios aportan mucho a la formación de un traductor, «afuera» se aprende mucho más. Uno se cae y vuelve a caer, pero hay que saber levantarse y enmendar los errores que se cometen, hay que recordar que en esta carera, por muy bonita que sea y por mucho que nos ayude a aprender, hay que cometer los menores errores posibles para no convertirnos en «traductores traidores«.

Sean bienvenidos, espero que mis vivencias como traductor y lo que les pueda enseñar como tal les agraden tanto como a mi me agradará contarlas.